Hace un par de años escribí el artículo Morir en China, en el que repasaba las formas, en cierto modo absurdas, que existen de morir en este país. Uno de los puntos que traté en el texto fueron los escándalos alimenticios. Creo que, ahora que somos suficientemente maduros tú y yo, ha llegado el momento de profundizar en este tema y entrar en detalles de estas tramas de corrupción gastronómica.
Arroz de plástico
Recientemente se ha hecho bastante popular en WeChat -el Whatsapp chino- un vídeo en el que puede verse cómo unos chinos fabrican arroz falso utilizando una maquinaria bastante arcaica que funde bolsas de plástico. Con estas bolsas se forma una masa incandescente que acaba siendo moldeada en forma de pequeños granos de arroz.

La primera noticia sobre el arroz de plástico surgió en 2011. En ella se comentaba que en los mercados de la ciudad de Taiyuan, en Shaanxi, había más de un tunante vendiendo arroz de plástico. Este arroz estaba fabricado por una mezcla de tubérculos y plástico y, al parecer, al cocinarlo no dejaba de estar duro.
Conociendo el precio del arroz uno se sorprende de cómo se puede obtener beneficio de un proceso que parece tan costoso. Pero si alguien sabe ajustar los márgenes de beneficios, esos son los chinos.
Actualización: el tema del arroz falso sigue creando mucha controversia. Al parecer el famoso vídeo de Wechat no era arroz, sino una materia prima para uso industrial.
El cordero ratero

Otro de los casos típicos de escándalos alimenticios en China es el de la carne de cordero, que suele degustarse en barbacoas callejeras por todo el país, generalmente de manos de chinos del noroeste del país.
En 2013 la policía arrestó a más de 900 personas y confiscaron más de 20.000 toneladas de carne falsa de cordero. Generalmente, esta carne se «falsifica» mezclando carne de otros animales como rata, hurón o zorro con elementos químicos, gelatinas y colorantes; e
El gatoconsejo de hoy: para diferenciar el cordero real del falso hay que mirar las vetas de grasa, que en el real aparecen mucho mejor integradas dentro de la carne. Además, el la grasa del cordero falso se desprende de manera muy fácil con el mínimo roce.
Agua falsa, en efecto, AGUA
Y los delincuentes chinos si se ponen a copiar, copian hasta el agua. Se trata de una estafa bastante común en el país, y es tan simple como embotellar agua de grifo o agua sin tratar en copias de botellas de marcas existentes en el mercado.
Algunas de estas botellas, requisadas y analizadas, han aparecido infectadas por E. coli, una peligrosa bacteria que se encuentra generalmente en el intestino del ser humano y otros animales.
Tofu blanqueado
La última estafa alimenticia proviene de la ciudad de Wuhan, donde la policía cerró dos fábricas que creaban tofu falso a base de proteina de soja y varios productos químicos (glutamato monosódico, entre otros, mu rico por cierto).
Otra banda de tunantes preparaba tofu añadiéndole rongalita -que no es una marca de ron dominicano, sino un blanqueador industrial cancerígeno– para hacer que el tofu se viese más brillante. Como si le echas lejía Conejo, vamos.
Estos son sólo algunos de los mejores platos de la gastronomía underground de China. Si queréis degustarlos, sólo tenéis que daros una vuelta por cualquier barbacoa callejera. ¡Bon apetit!
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