Chinos y turismo es una mezcla que no puede acabar bien. Ya te adelanté cómo hacen turismo los chinos en el post Turismo chino en 5 pasos. Pero hoy te voy a contar las repercusiones que está teniendo el turismo chino en otros países asiáticos, donde los chinos no están haciendo precisamente muchas amistades.
Más dinero, más libertad, más viajes
La economía china sigue creciendo a pasos de gigante y con ella el nivel medio de los ciudadanos chinos, que ven como cada vez tienen un mayor poder adquisitivo y empiezan a acercarse poco a poco a occidente.
De 2006 a 2014 el sueldo medio anual de los chinos ha crecido un 185%, situándose en 7.808 euros anuales. En las ciudades más prósperas, como Beijing y Shanghai, la cantidad casi se duplica, superando los 13.400 euros.

Este crecimiento económico, junto a una mayor apertura del país hacia el exterior, ha provocado que cada vez sean más los chinos que pueden viajar fuera de su país, algo que antes era impensable.
Como es lógico, por cercanía geográfica, los países asiáticos están siendo los destinos más visitados por los turistas chinos. Destacando la fijación por Tailandia desde que se estrenó la exitosa película de humor «Lost in Thailand» en la que unos turistas chinos viven absurdas situaciones en el país.
Otro objetivo de los turistas chinos es Corea del sur, uno de los países por los que los chinos tienen más admiración. Ya que son tan «guays» como los japoneses, pero no montaron ninguna masacre en Nanjing.
Sin embargo, aunque el turismo chino pueda parecer una mina de oro para los países receptores, los curiosos modales de los chinos están generando mucha polémica allá adonde van.
Los chinos pierden la cabeza por Tailandia
El exitazo de «Lost in Thailand» en 2012 provocó que el turismo chino en Tailandia pasase de 1.7 millones de visitantes en 2011 a 4.6 millones en 2014.
La apisonadora del turismo chino ha traído grandes beneficios económicos al sector del turismo del país, que durante el primer trimestre de 2015 calcula generar 20.600 millones de euros, según el Tourism Council of Thailand.
Pero también ha generado muchos problemas derivados del comportamiento de los ciudadanos chinos, que no siguen ninguna regla. Tocan todo lo no tocable, tiran basura a la calle o incluso a ríos o lagos y empujan a cualquiera que se ponga por medio de su camino.
Recientemente se ha hecho viral en China y tailandia un vídeo en el que aparece una famosa modelo tailandesa que está siendo devorada por una masa de chinos en la cola del check-in del aeropuerto de Jeju en Corea del sur. Ver para creer:
Pero esta no ha sido la única historia que ha corrido por las redes sociales. Día a día siguen apareciendo sucesos de todo tipo como el de la turista china que decidió airear sus prendas húmedas en los asientos del aeropuerto de Chiang Mai. O el turista chino que decidió patear una de las campanas del templo de Wat Phra That Doi Suthep, en Chiang Mai, un lugar sagrado para los tailandeses.

Para intentar acabar con estos comportamientos salvajes, el gobierno tailandés ha decidido imprimir y repartir folletos en mandarín para explicar a los turistas chinos cómo deben comportarse. Pobres incrédulos.
De compras en Corea del sur
Los vecinos sureños de Kim Jong Un se han convertido recientemente en el país más visitado por los turistas chinos. El 58% de los turistas que viajan a Corea del sur actualmente proceden de China.
¿Pero qué atrae tanto a los chinos para visitar Corea del sur? La cultura pop surcoreana se ha convertido en una moda entre la juventud china: sus series de televisión, películas y música (Kpop) causan furor en el país.
Los chinos han encontrado en los surcoreanos un referente de belleza. Y con ello los cosméticos surcoreanos se han convertido en objeto de veneración en el gigante asiático. Mientras que en China los productos coreanos suelen ser algo caros, los chinos encuentran una ganga en los precios de Corea del sur.
Es por ello que las zonas comerciales de Corea del sur, como la calle de Myeongdong en Seúl, se han convertido en lugar de peregrinación de los turistas chinos. De hecho, durante las vacaciones chinas las calles se llenan de carteles y locuciones en mandarín para hacérselo más fácil a los compradores.

La amenaza de Taiwán
El gobierno taiwanés, buscando un acercamiento con el gobierno de la República Popular de China, ha empezado a abrir sus puertas a los turistas chinos permitiendo que los ciudadanos de ciertas ciudades puedan conseguir un permiso para visitar el país. Desde la semana pasada, Taipei ha aumentado el número de ciudades que participan en este privilegio de poder visitar Taiwán a un total de 47.
Sin embargo, no todos los taiwaneses están contentos con esta apertura. Los residentes de la bahía de Sizihwan, al suroeste de Taiwán, están sobrepasados por los 4.000 visitantes chinos que reciben al día.
Pese a que el gobierno taiwanés ha limitado el número de autobuses que pueden visitar la zona, los habitantes de Sizihwan han amenazado con cortar las carreteras para que no puedan llegar los turistas.
Taiwán recibió en 2014 más de 1.18 millones de visitantes chinos gracias a estos nuevos permisos de visita.
Bola extra: CHINOS EN LA ANTÁRTIDA
Sé que la Antártida no forma parte de Asia, pero éste es un caso digno de mención.

Según la International Association of Antarctica Tour Operators, el turismo chino en la Antártida ha pasado de 37 visitantes en 2004 a 3.328 turistas en 2014.
Y como no podía ser de otro modo, los chinos no se cortan en nada: se lanzan corriendo hacia las colonias de pingüinos o los cogen para colocarlos dentro de sus fotografías (en muchos casos, fotografías de boda).
Incluso los científicos chinos que trabajan en la Antarctic Great Wall Station se han quejado de lo entorpecedor que resulta para sus investigaciones la marea de turistas chinos.
Después de ver día a día este tipo de noticias por Internet me pregunto… ¿de verdad queremos atraer el turismo chino a España?
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