El que haya tenido una novia china o haya oído historias de algún amigo que la haya tenido lo sabe. Las mujeres chinas celosas pueden llevarte a la locura.
En una sociedad donde el matrimonio es la meta social más importante, cuando has conseguido pareja no puedes dejarla ir así como así, aunque tengas que tirarte a un río, cubrirle el coche con compresas o… matarlo. Todo vale en el amor.
Hoy te traigo una selección de noticias de sucesos que he ido leyendo a lo largo de los últimos meses. Historias de amor chino moderno con un alto componente de locura. Lo de Romeo y Julieta te va a parecer una broma después de leer este post.
Si yo me tiro… ¿tú te tiras?
Hay una pregunta bastante recurrente entre las novias chinas para poner a prueba a sus maridos: si estuviesemos tu madre y yo ahogándonos en un río y sólo pudieses salvar a una, ¿a cual escogerías?
Menudo all-in de novia china, ¿eh? Eso sí que es jugar fuerte. ¡Qué dilema!
Supongo que por norma general a una mente occidental le saldría el querer salvar a su madre, por aquello de que nos han dado la vida. Pero… a ver quién se atreve a decirle a su novia que la dejaría ahogándose en un río, con lo contaminados que están en China, además.
Pero dejémonos de teorizar sobre el amor chino y vayamos a lo práctico.
Wu Hsia es un joven de 21 años de la ciudad de Ningbo, en Zhejiang. Hace cuatro meses tuvo la brillante idea de cortar con su novia Jun Tang, ya que había conocido a una nueva chica, Rong Tsao.
Todo podría haber sucedido de forma normal, con Jun llorando desolada en su casa y el pillo de Wu disfrutando de su nuevo amor. Pero Jun decidió sacar su vena psycho y dedicarse a hacerle la vida imposible a Wu para que tuviese que dejarlo con su nueva chica.
Después de unos meses accidentados, el pobre diablo de Wu pensó que sería una buena idea juntar a las dos chicas para limar asperezas. Cráneo privilegiado el suyo.
La exnovia, que ya había empezado a tejer su macabro plan, le pidió a Wu que ese encuentro tuviese lugar junto al río.
Cuando por fin estaban los tres reunidos, empezó una acalorada discusión entre las dos chicas. Llegando a tal punto que Jun decidió saltar al río para que su ex novio le salvase demostrando así su amor verdadero. La otra chica, que tampoco iba sobrada de cordura, saltó también al río por miedo a que Wu salvase a su ex delante de ella.
El pobre Wu no se había visto en una así en su vida. Con la de chinos que hay que no encuentran novia ni a tiros y este pipiolo metido en un lío por tener a dos. Por su mente debió pasar poco menos que la letra completa de «Nunca debí enamorarme» de Camela.
Ante la tensa situación, Wu, que es un hombre de ideas claras, decidió saltar para salvar a su actual novia y llamar por teléfono a su hermano para que rescatase a la otra psicótica, que al parecer estaba embarrada hasta arriba.

La cosa acabó con los servicios de emergencia sacando a las dos pazguatas del barro del río. Y el pobre Wu preguntándole a su novia:
-Si cortamos hace 4 meses, ¿por qué sigues molestándome?
-Porque quiero.
Tan simple como el amor.
No sé qué habrá sido del pobre de Wu, pero creo que se lo pensará dos veces la próxima vez antes de meterse en otro triángulo amoroso chino.
¿Qué horas son éstas?
La segunda historia del día viene también de la provincia de Zhejiang. Desconozco si por casualidad o por algún componente químico en el agua que beben que hace a las mujeres perder la cordura por amor.
El caso es que una joven de Zhejiang decidió cubrirle el coche con compresas a su novio después de que llegase una hora tarde a casa. La chica lo publicó en las redes sociales chinas, donde tuvo una gran acogida entre grupos de novias psicópatas que la vitorearon. Incluso una respondió: deberías haberlo hecho con compresas usadas.
Y menos mal que no lo hizo, porque el novio, ante la presión de la escena, tuvo que confesar la verdad. Llegó tarde porque estaba haciendo preparativos para organizarle una cena sorpresa de cumpleaños.
Al parecer todo se solucionó y ahora viven una relación normal, sin compresas de por medio.
Lo maté porque era mío

El premio a la novia china psycho-killer del año se lo lleva con ventaja una joven de la provincia de Jiangsu llamada Hong Hui.
La locura de Hong Hui explotó una noche mientras dormía con su novio. Dios sabe por qué, Hong Hui estaba despierta, alerta, cuando de repente su novio mencionó en sueños el nombre de otra chica.
Hong Hui creyó en ese momento que la mejor idea sería asestarle 31 puñaladas a su novio y dormir abrazada a su cadáver hasta la mañana siguiente.
Durante el juicio, Hong Hui declaró sentirse arrepentida de los hechos. Igual hubiese sido mejor cubrirle el coche de compresas.
Y ahora se abre la veda. ¿Has tenido novia china? ¿Ha tirado tu coche cubierto de compresas a un río? Los comentarios están abiertos para alusiones y confesiones. ¡Que gire la rueda!
Si te ha gustado este artículo, te ENCANTARÁ mi canal de YouTube: