Los baños chinos dan mucho juego

El año pasado hablé en el blog sobre los baños chinos y el arte de la sentadilla, un tema que sorprende a todos los que aterrizan en el reino del medio (China). Hoy vuelven los baños a El Gato Chino en forma de jocosas anécdotas que seguro que no hicieron tanta gracia a sus protagonistas.

Dormir en la mierda

Varios estudiantes de un instituto de Tongren, en Guizhou, se llevaron una ingrata sorpresa con la vuelta al cole de este año.

Al parecer, el instituto había aceptado más estudiantes que de camas disponían -en China los estudiantes suelen ser internos- y algún cráneo privilegiado tuvo la brillante idea de transformar los baños comunes en dormitorios para estudiantes.

Baños en un instituto de Guizhou

Obviamente, la reforma no fue ninguna obra de ingeniería espacial: tapar los váteres asiáticos con cemento y poner unas cuantas literas encima.

Después de que las fotos se hiciesen virales, el instituto dijo que era una medida temporal. Sin embargo, los estudiantes que se habían quejado previamente habían recibido como respuesta que «no estaban allí para llevar una vida cómoda, sino para estudiar y aprender a afrontar situaciones complicadas».

Voyeurismo made in China

Baños con paredes de cristal en Wuhan

Las universidades parece que tampoco se salvan de jugar con los baños, en este caso llevándolos al área del voyeurismo.

Una universidad de Wuhan ha construido baños con paredes de cristal para las habitaciones de los estudiantes, que son compartidas entre dos. Y es que eso de ver a tu compañero de piso haciendo de vientre une mucho.

Paredes de cristal tapadas en Wuhan

Tras las quejas de los estudiantes, la universidad ha decidido arreglar el problema tapando la parte baja del cristal con un papel pintado de 1.5 metros de altura. Una medida que no ha parecido satisfacer a los estudiantes más altos.

En Hunan decidieron unirse también a la moda del voyeurismo y en los baños de otra universidad han decidido que era una buena idea que uno de los retretes tuviese una pared de cristal. Cagar con vistas al campus no tiene precio, y que te vean, tampoco.

Universidad de Wuhan con retrete de cristal

Atascarse

Los problemas con baños también suceden en la edad adulta. La semana pasada, un señor de Huizhou decidió irse de baijius con la cuadrilla y volver a casa a las 2 a.m. más torcido que derecho. Al entrar al baño, su teléfono móvil cayó dentro del retrete -de estilo oriental- y se perdió por la tubería.

Ni sobrio ni perezoso, nuestro héroe decidió meter el brazo en la oquedad para intentar recuperar su dispositivo móvil, quedando su brazo encajado en la misma.

Hombre atascado en un baño chino

Al vivir solo, nadie escuchó al pobre hombre hasta las 5 a.m -suerte de que los chinos madrugan-, cuando un vecino escuchó sus gritos y pudo llamar a los bomberos para que desatascasen el váter.

Se desconoce el estado final del móvil.

 

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