Las marcas no importan en China

Una de las cosas que más me sorprendieron al llegar a China por primera vez fue la cantidad de falsificaciones que se veían por la calle. Pero no hablo ya únicamente de falsificaciones de productos, sino de un fenómeno mucho más absurdo como es el uso indiscriminado de logotipos de marcas famosas en todo tipo de productos no relacionados con la marca.

Con salir un rato a dar una vuelta por cualquier ciudad de China no es difícil ver a muchas jóvenes con zapatos o bolsos con el logo de Apple o a hombres con polos que mezclan un variopinto patrón de logos de marcas tipo Apple, Louis Vuitton, Armani… todos enmarañados en la misma prenda de ropa. Cuantas más marcas tenga, ¡mejor!

Otro clásico son las camisetas con nombres de marcas como Maserati o Armani con fallos de escritura al estilo de «Maesrati», «Msrati» o «Amiani Jeens». Cualquier tipo de modificación que pueda salvarles de problemas legales es bienvenido.

Mientras en otros países este tipo de infracciones serían castigadas, en China nos encontramos ante un escenario muy distinto debido a sus leyes.

Las laxas leyes de propiedad intelectual en China

En contraste con otros países, en China la primera ley de propiedad intelectual no fue redactada hasta 1982.

La falta de educación sobre la propiedad intelectual supone que muchas personas no piensen en esta actividad como un crimen. Además, los gobiernos locales suelen poner de su parte para proteger sus propias economías obstaculizando las investigaciones de delitos contra la propiedad intelectual.

Además, como suele pasar en China, un buen contacto en el gobierno local y pagarle una cena al cacique de turno te puede salvar de cualquier problema.

Algunas célebres víctimas: Michael Jordan y IPHONE

Si hay algo difícil para una marca extranjera en China, eso es ganar un juicio por una disputa relacionada con la propiedad intelectual. Actualmente son muchas las marcas que ni se atreven a meterse en juicios por el miedo a perderlos, sin embargo ha habido aguerridos aventureros que lo han intentado, cayendo en el intento.

Michael Jordan denunció en 2012 a la marca china Qiaodan (乔丹) por utilizar la traslación fonética de «Jordan» en Chino, un logotipo bastante sospechoso de parecerse al famoso «jumpman» y el número 23 en muchos de sus productos.

Comparación del logo de Qiaodan y Michael Jordan

Tras desestimar su caso en una corte de Beijing, Michael Jordan llevó el tema a la Corte Suprema Popular, el órgano de justicia más alto de China, que en 2015 decidió darle la razón a la empresa china aludiendo a que «Jordan es un nombre muy popular en Estados Unidos y el logotipo no muestra ningún rasgo facial que pueda relacionarse directamente con Michael Jordan». Sin embargo, el logotipo recuerda bastante a una fotografía del jugador.

Incluso el gigante Apple perdió un juicio contra una empresa china (Xintong Tiandi), la cual registró la marca «IPHONE» en 2007 para utilizarla en productos de cuero, cinco años después de que Apple hubiese registrado la marca para su uso en software y hardware.

Carteras IPHONE de cuero

Según los tribunales chinos, Apple no pudo probar que la marca «IPHONE» fuese conocida en el país antes de ser registrada por Xintong Tiandi. No fue hasta 2009 que el iPhone se empezó a vender oficialmente en China.

Las verduras enlatadas «face book»

Pero entre numerosas víctimas, también encontramos algún vencedor, como Mark Zuckerberg. El muchimillonario dueño de Facebook, pese a estar su aplicación censurada en China, se ha ganado el respeto y admiración de los ciudadanos chinos por su carrera profesional, sus famosas donaciones a la beneficencia y, cómo no, el estar casado con una mujer de origen chino y tener un hijo mestizo.

Puede que toda esta fama haya podido influir en la decisión de los tribunales chinos de prohibir recientemente a la empresa Zhongshan City Zhujiang Beverage Factory el uso de la marca «face book» para sus productos alimenticios, que van desde verduras enlatadas hasta patatas fritas.

Aunque uno de los factores determinantes fue que Liu, el dueño de la empresa, tenía un largo recorrido en esto de registrar nombres de marcas extranjeras y el tribunal de Beijing estimó que había intención de aprovecharse de la fama de Facebook para vender sus productos.

Enhorabuena a Mark y suerte a todos los que se atrevan a luchar por su marca en China.

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