Festival de la Luna: ¡Que vienen los Mooncakes!

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El festival de la luna se acerca… Sshh… ¿escuchas esos pasos? Parece que vienen de nuevo. Oh, no… ¡SON LOS MOONCAKES!

‘¿Pero qué demonios son los mooncakes?’, te estarás preguntando. Y yo procedo a contarte la terrorífica historia que acontece cada año en China el día 15 del octavo mes del calendario lunar. Lo que se conoce como el festival de la luna en China, o festival de medio otoño.

El festival de la luna

Desde tiempos inmemoriales, como todo en China, los chinos se reúnen en familia para celebrar el festival de la luna. En su origen, se realizaba para agradecer la buena cosecha a los dioses. Todo muy místico, ¿eh?

Hoy en día los chinos son muy chinos y han dejado la cosecha a un lado. Durante el festival de medio otoño rezan para pedir por las 5 preocupaciones básicas de la vida de un chino: belleza, esposa, bebé, longevidad y un buen futuro. El “salud, dinero y amor” oriental, vamos.

Por supuesto, como en todos los festivales de China, la acción gira en torno a la familia. Los chinos vuelven a sus pueblos de origen para celebrar copiosas cenas con todo el clan familiar.

El festival de otoño es un festival importante en China, pero no está al nivel del Año Nuevo Chino. Al ser únicamente un día (que se suele juntar con el fin de semana), mucha gente no tiene tiempo o dinero para volver y lo celebran en la ciudad donde trabajan.

También hay afortunados con dinero que viajan, formando la marabunta china, de la que te hablaré más adelante.

Pero, si hay algo que caracteriza a este festival chino, eso es el yuebing.

Yuebing o mooncakes, maldita dulzura la vuestra

Los yuebing, también conocidos como mooncakes o pasteles de luna, son el alimento típico del festival de la luna. Se trata de un pastel que sabe a… traición y deslealtad.

yuebing o mooncake

Un yuebing, como los ladyboys de Tailandia, viene con sorpresa.

Por fuera puede parecer una fina pieza de repostería que esconda un relleno digno de los dioses del Olimpo. Pero no.

Muerdes el yuebing y te encuentras con la pasta más densa del planeta, generalmente hecha de flor de loto o alubias rojas. Ríete tú del polvorón. Los agujeros negros del espacio exterior deben estar hechos de ese relleno.

Se trata además de la pasta más dulce del planeta. Tus dientes se van deshaciendo conforme tocan la materia negra del mooncake.

Pero, de repente… toda esa dulzura extrema, que dejaría a Fresita de Gran Hermano a la altura del betún, se desvanece. Acabas de morder el núcleo, amigo mío. Acabas de morder una yema de huevo de pato salada. Una maldita yema de huevo de pato muy salada.

A algún atormentado pastelero chino se le ocurrió que era una maravillosa idea poner una condenada yema de huevo de pato extremadamente salada en medio de ese festival de la dulzura.

Y ahí te quedas, decepcionado y traicionado, mientras los chinos celebran alegremente el festival de la luna. Otra vez has vuelto a perder en la prórroga:

China 1 – Demonio Occidental 0

Festival chino, marabunta china

Dejemos de lado este sinsabor y volvamos al tema de la marabunta china que te comentaba al principio del post.

Festival de la luna

“Me han dicho que la Ciudad Prohibida está por aquí”.

Si hay algo que caracteriza a los festivales chinos, eso son los movimientos de gente.  Da igual si es por volver a casa o irse de viaje. Los chinos cuando se mueven, se mueven de verdad. Y lo hacen en marabunta.

¿Que les da por visitar Pekín durante el festival de la luna? Un puñado de millones de chinos a Pekín.

Amigo mío, si tuviese que darte un consejo en esta vida, ése sería: JAMÁS viajes por China durante los periodos de vacaciones del país. No lo hagas. Créeme, no quieres verte atrapado en la marabunta china intentando ver la Ciudad Prohibida.

Yo vivo mi vida al límite, tú lo sabes. Así que este fin de semana, para celebrar el festival de la luna, he decidido viajar a la ciudad de Guangzhou para cambiar un poco de aires (contaminados). Así que, pray for me y si te has reído con lo terrible que es paladear un yuebing, dale un toque al botón de “Me gusta” de aquí abajo. Seguro que Buddha te lo paga.

La siesta no es española

Chino durmiendo la siesta bajo un camión

Aaaaah, la siesta. Ese pequeño oasis de paz tras la comida. La expresión más castiza de nuestros primigenios orígenes ibéricos. Pocas cosas más españolas se me ocurren que una buena siesta. ¿Carmen Sevilla comiéndose un bocadillo de sardinas en escabeche en los toros?

JA, me río yo de tu españolidad. La siesta es más china que el kung fu.

Sí, lo que oyes, los chinos se echan la siesta. Y no por ningún tipo de moda estúpida basada en copiar costumbres occidentales. Los chinos llevan la siesta en la sangre, igual que el comer con palillos.

Y lo que más te va a desagradar escuchar: nos dan mil vueltas. Los chinos juegan la siesta a niveles extremos. Si la siesta fuese deporte olímpico, los españoles quedaríamos ridiculizados ante tan magna ejecución de lo que creíamos nuestro. Lo de la selección en Brasil pasaría a ser una mera anécdota.

Sobre cualquier superficie y a cualquier hora del día. Los chinos aprovechan cualquier pequeño espacio temporal para recargar baterías. Permíteme mostrarte las maravillas que llegan a realizar los chinos durante la siesta:

 La siesta clásica optimizada

Todos conocemos la siesta clásica, la siesta normalizada del español medio. Esa siesta después de comer y antes de volver al trabajo.

Echar la siesta china

En las oficinas los chinos utilizan todo tipo de estratagemas y artefactos para conseguir la siesta óptima.

Sin embargo, los chinos, en su afán productivo, han conseguido comprimir en formato .RAR nuestra preciada siesta. Después de un breve descanso para comer de apenas 30 minutos, los chinos de mi empresa vuelven a la oficina y empieza un ritual místico.

Uno de ellos, cada día diferente y elegido según un criterio oriental secreto, apaga las luces. Mientras tanto el resto, como zombies de The Walking Dead, vuelve cada uno a su mesa de trabajo, sobre la que apoyan la cabeza para caer instantáneamente en brazos de Morfeo.

Algunos juegan cojines de Hello Kitty y otros objetos almohadillados para facilitar el sueño. Existe incluso el pícaro que se ha traído una cama plegable y duerme a pierna suelta.

La oficina queda en paz durante 30 minutos hasta que las luces vuelven a encenderse y, mágicamente, la oficina vuelve a la normalidad como si nada hubiese ocurrido. Todo había sido un sueño del Resines chino.

La siesta ninja

Chino durmiendo la siesta sobre una cadena.

La maestría de la siesta ninja se alcanza al poder ejecutarla sobre una cadena de acero.

Si hay una siesta que me fascina y se lleva parte de mi corazón, ésa es la siesta ninja. Se trata de la siesta ejecutada en lugares inhóspitos, incluso en muchas ocasiones incómodos. Siendo la siesta un pequeño placer, ¿cómo realizarla en un lugar que carece de la dulce esponjosidad del sofá? Eso a los chinos no les importa.

El arte de la siesta ninja no está al alcance de cualquiera, requiere de una amplia gama de habilidades trabajando a la vez: concentración, equilibrio, flexibilidad, estoicismo

He visto chinos realizar siestas ninja sobre bicicletas, motos e incluso sobre cadenas. Cadenas en tensión. Eslabones de acero clavándose en tu espina dorsal como único sustento para obtener el placer del sueño. Alguien capaz de conseguir tal hazaña se ha ganado todo mi respeto.

Yo quiero que te ganes mi respeto como fiel lector que eres. No te voy a pedir que realices ningún malabar extraño para alcanzar el zen de la siesta. Únicamente, si has disfrutado de la lectura, dale un toque al botón de ‘Me Gusta’ de aquí abajo en señal de cordial respeto hacia mi blog. Que la siesta te acompañe.

Las 5 preocupaciones básicas de la vida de un chino

Preocupaciones en China

Los chinos, esos seres mágicos que montan tiendas y restaurantes alrededor del mundo y todos hablan de que se nos van a comer a los occidentales (cuando ya se nos han comido hace bastante tiempo). ¿Pero, qué hay detrás de estos seres que sienten y padecen? ¿Qué le quita el sueño al chino medio?

Los chinos no son sólo arroz tres delicias, peluquerías y ropa barata. También tienen su corazoncito y sus preocupaciones. Hoy te traigo las 5 preocupaciones básicas de la vida de un chino.

Estudia duro y consigue un buen trabajo

Una vez pasados los primeros años de vida de un chino, cuando es un bebé y puede gozar del dolce far niente, todo se torna oscuro en una dura carrera hacia el éxito. Comienza la lucha por honrar a su familia.

El primer paso es estudiar duro para poder ir a una buena universidad. En China, a diferencia de España y otros países, las notas son definitivas y definitorias para ir a una u otra universidad. Y la universidad a la que vayas marcará por completo tu futuro.

En España somos unos viva la vida y preparamos la selectividad durante el último curso de bachillerato. Sin embargo, los previsores chinos se preparan durante 10 años para el ‘gaokao’, la terrible selectividad china. Un complicado examen en el que la competencia es feroz: 9 millones de candidatos en 2014.

Estudiantes chinos de fiesta tras el gaokao.

Los estudiantes chinos se van de gambiteo al terminar el ‘gaokao’.

Tus resultados en el gaokao decidirán tu futuro. Irás a una universidad mediocre y tendrás un salario mediocre, una esposa mediocre y un bebé mediocre (me hace gracia el concepto de bebés mediocres, bebés que no lo hacen muy bien en sus gracietas de recién nacido. Nadie les baila el agua).

O, por el contrario, irás a una universidad de alto nivel (Beida, la universidad de Pekín, es la más prestigiosa), acabarás teniendo un puesto directivo en alguna multinacional, una esposa muy guapa (las chinas saben acercarse al dinero) y un bebé excelso (a saber qué quiero decir con esto).

Esta presión explica por qué cada año se suicidan decenas de estudiantes. En 2013 el número de suicidios llegó aproximadamente a 79.

Mantente guapa

Este pilar se centra más en las mujeres. La belleza es básica si quieres conseguir un marido con dinero.

En China el canon de belleza está en la blancura de la piel. Así que las chinas van siempre con un paragüas por la calle, llueva o haga un sol radiante. La piel morena en China es un signo de trabajar en el campo.

Además de protegerse contra el sol, las chinas también aplican todo tipo de cremas blanqueantes para mantener su piel como la de Casper.

Busca una esposa guapa y cásate

Otro de los fundamentos para honrar a tus padres en la cultura china es el matrimonio. Cuando los chinos han pasado su época de estudiante y ya han conseguido un trabajo, la presión familiar no termina aquí. Ahora tus padres, tíos y la vecina del quinto te van a perseguir hasta que te cases.

En occidente somos unos románticos y todos nos creemos Ted Mosby buscando a nuestra media naranja. En la cultura china son muy prácticos: búscate una chica guapa (que conseguirás si tienes dinero) o si eres mujer, búscate un hombre con dinero (que conseguirás si eres guapa) y cásate.

crema blanqueante de baba de caracol

Aquí en China la baba de caracol sirve como blanqueante.

La presión para casarse es brutal. Durante cada acontecimiento familiar, todos tus parientes van a estar continuamente preguntándote cuándo vas a encontrar una chica y casarte. Una forma sutil de hacerte quedar mal frente al resto de la familia.

La mayoría de las mujeres chinas se quejan de que sus maridos han perdido cualquier tipo de pasión al casarse. Cuando por fin has tachado de la lista para honrar a tus padres la tarea de casarte, ya no tienes que preocuparte por tu mujer. La tienes bien atada.

Y ahora a descansar y disfrutar la vida. Ah, no… ahí viene… EL BEBÉ CHINO.

Dales un nieto a tus padres

Continuar la estirpe familiar es la mejor manera de poder honrar a tu familia. Un pequeño mandarín que heredará el apellido de la familia paterna.

Ahora entiendes el porqué de las políticas de natalidad chinas, ¿no? Si un bebé sirve para honrar a la familia, imagínate cincuenta bebés. ¡Qué regocijo!

Vive muchos años

A los chinos les gusta vivir muchos años (¿y a quién no?). Así que cuidan mucho su salud y en los templos suelen pedir por tener una vida larga.

Mientras los ancianos españoles prefieren ver obras o jugar al guiñote, en China la actividad física es uno de los hobbies favoritos de la gente mayor. Sólo hay que entrar en un parque para empezar a encontrar grupos de señoras milenarias bailando, señores haciendo tai chi o jugando al bádminton. También hay señoras que caminan golpeándose las piernas y brazos para activar la circulación sanguínea, un espectáculo digno de ver.

Además, el vivir muchos años tiene su función en la familia. Como ya comenté en el post de ‘Las ayis, el motor económico de China’, los abuelos cumplen un rol básico: cuidar de los bebés mientras los padres trabajan todo el día para sacar a todos adelante.

Como puedes observar, la vida de un chino es complicada. La tuya sin embargo es muy sencilla, si te ha gustado este post y quieres honrar a mi blog, no te voy a pedir que me des un nieto. Sólo tienes que hacer click en el botón de ‘Me gusta’ de aquí abajo. ¿Fácil, no? Te estaré agradecido durante mi longeva vida.

Los camareros robot en China

Camareros robot en China

Los restaurantes en China dan mucho juego. Si creías que con el ‘meiyou’ habían tocado techo, espera a conocer a los camareros robot.

En China el modelo educativo es bastante estricto y se basa en la repetición. Desde pequeños, los estudiantes chinos memorizan pilas y pilas de libros para ser capaces de repetir su contenido palabra por palabra.

Esta forma de aprendizaje por repetición no se lleva a cabo únicamente en centros educativos sino también en el trabajo. Esto produce que los chinos generalmente no tengan mucha capacidad de reacción ante un imprevisto, ya que han aprendido a hacer cada tarea de su oficio paso por paso.

El ejemplo más claro de estas situaciones lo vemos en los oficios de cara al público y uno de los más frecuentes es el de camarero. En China los camareros son una especie de C3PO educados para dar la bienvenida al cliente, anotar su pedido, darle la cuenta y despedirle.

Pero… ¿qué ocurre cuando un alocado cliente extranjero se quiere salir de lo normal? Lo que sucede es lo que en informática se conoce como “el pantallazo azul de Windows“. Lo que viene a continuación son casos reales vividos en mis carnes, no apto para cardiacos:

No quiero anchoas en la ensalada

Allá por 2011, un día en el trabajo fuimos a comer a un restaurante occidental en la ciudad de Guangzhou. El camarero nos dio la bienvenida, nos sentó en una mesa y comenzó a tomarnos nota. Uno por uno fuimos pidiendo nuestros respectivos platos, pero una amiga decidió romper los esquemas y pedir una modificación en su plato.

-Quiero esta ensalada, pero sin anchoas.
-Es que la ensalada lleva anchoas.
-Ya pero es que no me gustan.
-Esa ensalada lleva anchoas.
-¿Y no puedes quitarle las anchoas o no ponérselas?
-Ah, vale.

Definitivamente, la ensalada llegó con anchoas. Otra estrepitosa derrota ante China.

Cambiar la salsa de una hamburguesa

En un restaurante japonés que solía frecuentar en Guangzhou tenían en la carta un par de hamburguesas a la plancha, cada una con distintos atributos y salsas. Llamémoslas hamburguesa A y hamburguesa B. A uno de los comensales se le ocurrió una disparatada idea:

-Quiero la hamburguesa A. Pero, ¿podrías ponerle la salsa de la hamburguesa B?
-La hamburguesa A lleva la salsa A, y la hamburguesa B lleva la salsa B. ¿Por qué no pides la hamburguesa B?
-Es que la hamburguesa B no me gusta. Quiero la hamburguesa A con la salsa B.
-Es que la hamburguesa A lleva la salsa A.
-¿Y no puedes cocinar la hamburguesa A y ponerle la salsa de la B?
-Ah, vale.

Creo que esta vez la hamburguesa llegó con la salsa correcta, pero tuvo que intervenir un compañero chino para conseguir nuestro fin.

Un café templado

Esta última aventura ocurrió en un McCafé. Otro loco occidental intentando cambiar las leyes de la física:

-Hola, quiero un café cortado templado.
-¿Frío o caliente?
-Templado.
-Lo tenemos frío o caliente.
-Es que lo quiero templado.
-No puedo hacerlo templado. Frío o caliente.
-¿Y qué tal si pones el café caliente y le añades leche fría?
-Ah, vale.

El camarero al final fue capaz de ejecutar sin problemas un cortado templado. Un auténtica obra de ingeniería.

Como puedes apreciar, las trabas en China son innumerables para cualquier cosa que quieras conseguir. Por simple que sea. Y tú, ávido lector, demuéstrame que no eres un robot y si te ha gustado este post, dale un click al botón de ‘Me gusta’ aquí abajo. No me hagas un ‘meiyou‘, que nos conocemos.